lunes, 18 de octubre de 2010

Municipios de Albacete contra el ATC de Zarra.

Municipios y entidades de las comarcas albaceteñas del Corredor de Almansa y La Manchuela están participando activamente en las manifestaciones de rechazo contra el almacén de tratamiento de resíduos nucleares que podría instalarse en la vecina localidad valenciana de Zarra, ubicada en el valle de Ayora-Cofrentes. Los vecinos y entidades albaceteñas se han unido a las acciones de protesta de sus homólogos valencianos en el intento de que este almacén de tratamiento de residuos nucleares no se emplace en el municipio de Zarra, próximo al también valenciano de Cofrentes y a su central nuclear.

Las acciones de protesta están contando con fuerte respaldo vecinal y la oposición tajante de algunos alcaldes y concejales de poblaciones cercanas, entre los que se cuenta el alcalde de Ayora, contra el que al parecer se han abierto diligencias judiciales por delitos contra la seguridad del tráfico y desórdenes públicos, entre otros, a pesar del carácter pacífico de las protestas. Personas afines a la plataforma contra el ATC denuncian que ello viene motivado por un intento de criminalizar y amedrentar a los manifestantes auspiciado por el ayuntamiento de Zarra.

La plataforma de rechazo al ATC aduce razones geológicas, ambientales, y rechaza la saturacióin nuclear del valle, donde ya se emplaza una central nuclear. Desde el ayuntamiento de Almansa se pone en duda la seguridad de sus vecinos, a causa de los camiones cargados de residuos altamente peligrosos para la salud que atravesarían el municipio. Desde Carcelén se asegura además que la proximidad del almacén nuclear, a 7 km de la población deterioraría la imagen turística y comercial de las poblaciones afectadas.

Sería esta la segunda vez que los municipios albaceteños colindantes se viesen afectados por una infraestructura relacionada con la energía nuclear instalada fuera de los limites administrativos de la autonomía castellana pero a escasos kilómetros de ella. Sobre el particular, desde la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha se ha señalado tanto su firme oposición a la instalación del ATC en territorio castellano-manchego como la imposibilidad de que el gobierno autonómico intervenga en algo que es competencia de otra autonomía por estar emplazado en ella, aunque ese emplazamiento, por su proximidad, afecte directamente al territorio de Castilla-la Mancha.